"...Es el fin del mundo tal y como lo conocemos...y me siento bien" -R.E.M.-
Año 1999. Mientras el mundo se llena de señales que son interpretadas por algunas sectas de fanáticos religiosos como augurios del Apocalipsis, el reportero Walter Klimowsky de Neurópolis tiene un sueño recurrente en el que la Condesa Elizabeth Báthory...perdón, Erzebeth Tavor le relata su vida pasada y le insinúa que ha sido elegido para un gran honor, y su psicoanalista portátil con el aspecto de Max Headroom no puede ayudarle, lástima de 1000 Ecus desperdiciados... además, una extraña estatua con forma de mujer alada ha sido desenterrada en un crater post-nuclear y Walter debe ir a cubrir la noticia...
Walter, el protagonista, no sobrevivirá a la primera mitad de la historia, los lectores seguiremos entonces la resolución de la trama a través de su -a priori- insignificante compañero Klaus, en un giro argumental tan valiente como inusitado, que recuerda al muy recomendable film de culto "Vivir y morir en Los Angeles" (1985) de William Friedkin, con Willem Dafoe y William Petersen.
Beroy nos lleva en este trepidante comic escrito en 1986 hasta el fin del mundo que debía ocurrir a medianoche del 31 de diciembre de 1999. Con acierto de visionario, nos mostrará la histeria pre-cambio de siglo, el traslado de la eterna guerra cristiano-musulmana a las calles de Europa, la moneda común...Sin darnos un respiro, sabremos de maldiciones, brujería, fanáticos religiosos, plagas bíblicas extendidas por los propios fanáticos para purificar el mundo y por último...¡el Apocalipsis!
Para terminar con buen sabor de boca, os dejo con algunas de las memorables páginas de este gran comic.

¡Autor, Autor!
Actualización: el autor explica aquí de dónde le vino la inspiración para crear el comic.