P: Para poner las cosas en contexto, ¿cuándo hiciste El Cuervo originalmente? James O'Barr: Lo empecé en 1981 cuando estaba en Berlín, tratando de superar una tragedia personal. Estaba siendo demasiado autodestructivo y necesitaba hacer algo para ponerlo en un papel o algo o iba a terminar muerto. Berlín estaba demasiado cerca de Amsterdam. Trabajé en él de vez en cuando durante seis años, en incrementos de quince-veinte páginas. Fue muy difícil trabajar. Fue doloroso volver a eso. Realmente nunca pensé en venderlo. Era más para mí mismo.
Cuando los comics independientes empezaron a despegar, cuando empezó Comico, pensé que alguien podría estar interesado en él. Lo envié a prácticamente todas las editoriales que había. Nadie estaba interesado en la obra. Todos decían que era demasiado violenta o no lo suficiente. Es muy deprimente, es demasiado taciturna. Nadie la quería. Así que lo puse en la estantería y pensé que sería un proyecto personal.
P: La inspiración original fue el accidente causado por un conductor borracho, ¿no? James O'Barr: Sí.
P: ¿Cómo llegaste desde eso a la historia definitiva que hiciste? James O'Barr: Yo soy de Detroit y había leído en el periódico acerca de una pareja asesinada por un anillo de compromiso de veinte dólares. Pensé que era tan escandaloso que sería un buen punto alrededor del cual elaborar la historia. Más o menos la basé en eso.
P: Ya habíamos hablado sobre los personajes de la película y tú mencionaste que habías conocido a esta gente o que eran personas reales de Detroit o algo así. James O'Barr: Sí, casi todo el mundo que estaba en el comic es una persona real, alguien que conocía o inspirado en alguien o incluso en facetas de mi propia personalidad, las partes que no me gustaban mucho.
P: ¿Adornos? James O'Barr: Sí, sí. Todos los nombres eran los nombres reales de las bandas que saqué de graffitis de las paredes. T-Bird, Tom Tom, Top Dollar, Spooky Stone, todos son miembros de una banda real en Detroit. No sé si saben que han sido inmortalizados en el cine o no.
P: ¿Qué me puedes decir para explicar "la Noche del Diablo" a aquellos que no saben realmente lo que es? James O'Barr: Yo pensaba que era una cosa universal en todos los EE.UU., que la noche antes de Halloween, la gente sale y quema edificios abandonados, casas abandonadas, almacenes, contenedores de basura en llamas. Pensé que lo hacían en todos los EE.UU. porque lo hacían todos los años en Detroit desde que era niño. Cuando se lo contaba a la gente, siempre me miraban como si yo fuera estúpido. Hacia 1985, en Detroit, tuvo una prensa tremenda. Había gente llegando de todas partes a Detroit para verlo arder en la Noche del Diablo. Había como 25.000 periodistas cubriendo la Noche del Diablo, así que tomaron algunas medidas enérgicas después de eso. Lo llaman la Noche del Ángel ahora, porque cada policía de Detroit está en la calle esa noche. Tienen patrullas. Lo mantienen a cero ahora. La idea era que había tantas casas abandonadas en Detroit que para evitar que se convirtieran en casas de crack, la gente de los barrios las quemaba. Fueron construidas en la década de 1920 y 1930. Son casas hermosas. Son casas enormes de 5.000 pies cuadrados, pero no han tenido ningún mantenimiento porque están en el ghetto y en ellas viven familias que han sido colocadas allí por la Seguridad Social, que piensan "No es mía, ¿por qué debo cuidar de ella". Las casas son como basura. Podrías comprar una mansión en Detroit por alrededor de $ 5.000, pero te costaría $ 50.000 arreglarla de acuerdo a la ley.
P: Volviendo a El Cuervo ¿Tuviste alguna participación en el casting de la primera película? James O'Barr: Sí, estuve muy involucrado en la elección del reparto y la toma de decisiones. Se me consultó en casi todos los aspectos.
P: ¿Conocías a Brandon Lee antes de la película? James O'Barr: No antes de El Cuervo. Le conocí cuando lo trajeron para que hablase con él, para ver si pensaba que le iría bien el papel. Pensé que era perfecto. La noche antes de conocerle, yo había visto "Rapid Fire". En esa película, a pesar de ser enérgico y hacer bien las tomas de acción, después de golpear a alguien parecía casi disculparse. "No quería hacer eso." Yo no le veía suficientemente amenazador. Tenía una gran presencia en la pantalla grande, pero no pensé que fuese lo suficientemente amenazadora. Yo era escéptico. Después de conocerle, pensé que era perfecto. No podía imaginar a nadie más después de la reunión. Él era un gran fan del comic. Sabía frases y líneas de diálogo. Fue muy importante para mantener la película fiel al cómic. El primer guión casi no tenía nada que ver con el cómic. Yo pensaba, "¿Qué c *** es esto?" Compraron la obra y luego la cambiaron por completo en algo que era completamente diferente. ¿Cuál era la razón para comprarla si se iba a cambiar por completo? Él fue instrumental en llevarlo de vuelta al comic.
P: Las escenas, las escenas de muertes, se han cambiado. Lo que me preguntaba era acerca de la escena del cómic con la corona de espinas, donde Eric se está clavando las agujas en el pecho que tiene la corona de espinas tallada. ¿Por qué la quitaron de la película? James O'Barr: No lo sé. Creí que esas, donde se estaba cortando en los brazos para que el dolor físico coincidiera con su dolor emocional, pensé que se trataba de algunos de los momentos más poderosos en el comic. Ellos pensaron que nadie se iba a identificar o tener empatía con un héroe que se auto-mutila.
Lo cambiaron en la película cuando Eric está luchando con Fun Boy, en el desván. Fun Boy coge una navaja. En realidad, Darla la recoge y la deja caer en el suelo. Hay una escena después de eso, una gran escena donde Fun Boy se despierta en la ducha y hay esta gran pelea donde Fun Boy le hiere en los brazos y el estómago y por eso Eric tiene cinta aislante en los brazos y el estómago. La escena era tan depravada que la cortaron. La presentaron cinco veces y la calificaron como X cada vez, por la violencia. Creo que estaban demasiado sensibles por lo que pasó con Brandon. Era ridículo. Brandon coreografió todas las escenas de lucha y tardó mucho tiempo en hacerlo. Eran magníficas.
"El primer amor... el que se fue... el gran búfalo blanco...sí... ¿El gran qué?... Gran búfalo blanco... ¿Por qué susurráis?... Gran búfalo blanco... Habéis sido de mucha ayuda, tíos, gracias."
Ayer fui a ver la divertidísima 'Jacuzzi al Pasado' a uno de esos multicines de centro comercial que proyectan sesión golfa a la 1 de la mañana. Estaba completamente solo en la sala (nº total de espectadores=1), y no es la primera vez que me pasa. Se siente uno como Howard Hughes. .
"Lucas conoce y colecciona comics y creo que a Spielberg también le gustan; Hitchcock dibujaba los planos antes de su filmación. Me encantó dibujar El imperio contraataca y bastante menos Flash Gordon, porque perdieron su alma. Cuando se trabaja hay que creer en lo que se hace. Si estoy enamorado de lo que hago creo que eso se ve en el dibujo". (Al Williamson)
... En algún momento, contó una historia en la que iba con su madre a ver una obra de Stewart Granger. Scaramouche era una de las películas favoritas de Al, pero la conexión existía sobre todo porque le habían dicho durante toda su vida que se parecía a Granger- y se parecía mucho. Se conocieron brevemente después, en una firma de autógrafos, y Granger dijo algo encantador que no puedo recordar por más que lo intento. Esta puede haber sido la excepción que confirma su regla: 'No Vayas a los Camerinos'. Creo. Ya no me fío de mi memoria, estoy intentando engranar las cosas para que la historia siga un orden. Si no lo deducís, se refería a perseguir y conocer a vuestros héroes. No sé todos con los que tuvo una mala experiencia, aunque uno de ellos fue obviamente Burne Hogarth, un engreído infame que fue profesor de Al cuando era muy joven.
El que habría sido el peor si hubiese ido mal, era el ídolo como dibujante de Al, Alex Raymond. Pero en ese desayuno me contó su peregrinaje a la casa de Raymond y que había ido muy bien. El joven Al fue recibido en la puerta por un criado, lo que parecía adecuado para una visita a tal estrella- no recuerdo cómo se puso en contacto con Raymond para la visita. ¿La Sociedad de Ilustradores, tal vez? Pero parece que el titán que creó a Flash Gordon y Rip Kirby permitió que Al le acompañase e hiciese preguntas durante un par de horas, aunque creo que Al recordaba haber estado la mayor parte del tiempo en silencio. Raymond le invitó a mantener el contacto, pero Al no quiso forzar su suerte. Más tarde se encontró con uno de los ayudantes de Raymond de esa época, que le trasladó la experiencia al modesto Al; Raymond se había quedado impresionado por el joven y estaba interesado en darle trabajo, si lo hubiera perseguido.