viernes, 3 de octubre de 2008

"El Eternauta" de Oesterheld y Breccia





En 1969, la revista semanal de actualidad 'Gente' decidió incluir en sus páginas "El Eternauta", clásico de la historieta argentina creado por Héctor Oesterheld y Francisco Solano López, publicado entre 1957 y 1959. Oesterheld reescribió el guión y Alberto Breccia se encargó del dibujo. El 29 de mayo de 1969 comenzó a publicarse esta segunda versión, a tres páginas por número, con la idea de que continuase durante un año, por lo menos.



Oesterheld hizo la historia más violenta, con más connotaciones políticas, y la acercó a la ideología de izquierda. La invasión ya no era global como en la 1ª versión, en ésta las grandes potencias negociaban con los invasores la entrega de Sudamérica para salvarse.





Oesterheld no estaba bien visto por la dictadura militar que gobernaba Argentina y además el guión entraba en conflicto con la tendencia conservadora del semanario. La editorial alegó que esperaba un dibujo más comercial, el de Breccia les parecía demasiado experimental y confuso. Algunas cartas de lectores (supuestamente escritas por el propio editor bajo diferentes seudónimos) apoyaban este argumento. Una carta publicada en el nº 209 de 'Gente' y firmada por un tal M. Valenzuela decía: "(...) No voy a negar la calidad artística de los dibujos de Breccia, pero sí es discutible su valor como ilustrador de historieta.(...)Los dibujos de Breccia son confusos, hay cuadros virtualmente inexplicables y los protagonistas se confunden entre sí.."



Ante la negativa de Breccia a hacer un dibujo más clásico, la revista 'Gente' decidió cancelar "El Eternauta", pero Oesterheld se ofreció a abreviar el guión para no dejar la historia a medias. En pocos números, y mientras seguían publicándose cartas de los lectores en contra de Breccia, concluía "El Eternauta", quedando esta segunda versión en un breve resumen de lo que fuera la primera. En el nº 216 de la revista, el editor Carlos Fontanarrosa en una carta abierta a los lectores decía: "(...)Que me disculpe Breccia, un gran dibujante y diría artista, pero nosotros en nuestra misión de lograr comunicación no debíamos habernos entregado a la forma estética de su dibujo, que por momentos la hizo ininteligible. (...)la forma, el adorno, el medio, se convirtió en fin y quedó a mitad de camino de nuestra intención".



El final de la historia parecía presagiar la desgracia que se cernía sobre Argentina y sobre el propio Oesterheld. El 27 de abril de 1977 Oesterheld fue secuestrado por la dictadura militar argentina, desde entonces es uno más de los miles de desaparecidos y asesinados, al igual que sus cuatro hijas de entre 14 y 19 años.


Mural basado en una de las viñetas de la versión de "El Eternauta" realizada por Héctor Germán Oesterheld y Alberto Breccia, sito en el andén de la estación Uruguay de la línea B del metro de Buenos Aires.

8 comentarios:

Perse/Werewolfie dijo...

Chapeau, Brus. Muy bien resumido el caso, y éste era un tebeo que tarde o temprano tenía que aparecer por aquí... Todavía se me pone la piel de gallina al pensar en Oesterheld y sus hijas, en cómo desaparecieron...

Ismael de Tierra X. dijo...

Y ahora me acuerdo que todavía tenía que emailearte la mitad de aquella publicación científica española donde por error una vez escribieron Laila en vez de Lalia... ¡Prufff, ahora es imposible!

J. M. Beroy dijo...

"...la forma estética de su dibujo, que por momentos la hizo ininteligible".

¡Hay que joderse!

Ismael de Tierra X. dijo...

Yo no sé como era el papel de la revisteja esa ni la reproducción ni nada de eso. Lo que está claro es que acojonó a las lectoras.

Ismael de Tierra X. dijo...

Lo de Fontanarrosa estalla bien grande en la cara. Quizás se encontró con que tenía que escribirlo y firmarlo por la época esa... No sé, no conozco la vida de Fontanarrosa y, supongo, que él sí debio ver algo más que la reproducción.

Etrigan dijo...

Interesante post, me entran unas ganas tremendas de leer el ETERNAUTAAAAA...

speraben dijo...

che capolavoro, l'eternauta.

saluti italici.

Bruce dijo...

Mastino! saluti iberici