domingo, 11 de mayo de 2008

Miracleman: 'The Red King Syndrome'

Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes?
Nadie lo sabe.
Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti?
No lo sé.
Desaparecerías. Eres una figura de un sueño. Si se despertara ese rey te apagarías como una vela.

Lewis Carroll ('Alicia en el país de las maravillas')

1961 -Laboratorio del 'Proyecto Zarathustra'- Un flashback muestra al Doctor Gargunza (creador de los Miracleman mediante tecnología extraterrestre encontrada en un ovni estrellado en Gran Bretaña en los años 50) inculcando y monitorizando los recuerdos falsos de la Familia Miracleman (Miracleman, Young Miracleman y Kid Miracleman). Miracleman es el único que se resiste al procedimento alterando el guión de los recuerdos e intentando despertar. Su mente crea un sueño -y arrastra a sus dos compañeros a él- tan absurdo que les hace dudar de lo que están viendo, para forzarles a despertar.



Gargunza intenta volver a tomar el control, superponiendo un sueño dictado por él, pero Miracleman se resiste, sabe que nada es real -las mujeres se disuelven, una de ellas es un maniquí...- tras atrapar al villano "Hypnos, Diácono del Delirio" Miracleman le quita la máscara, descubriendo al verdadero enemigo, el propio Gargunza; éste comprende que están a punto de despertar y si lo hacen, los matarán a todos por lo que les han hecho, pero tiene una idea desesperada, que funciona. Les dicta un nuevo guión: "Y entonces la familia Miracleman despertó...y todo había sido un sueño"



El título de esta historia, "The Red King Syndrome", nos remite a 'Alicia en el país de las maravillas'. El Dr. Gargunza pregunta a su ayudante: "Dígame, doctor Fabián ... ¿Alguna vez ha leído 'Alicia en el país de las maravillas'? ¿Si? ¿Recuerda al Rey Rojo? Dormía y soñaba, y nadie se atrevía a despertarle. Tenían miedo de ser parte de su sueño, y de que si él despertaba, toda la existencia simplemente desaparecería".



"Miracleman" es para mí la prueba definitiva de la genialidad de Alan Moore. Cogió un tebeo infantiloide de los años 50 -que además era la copia inglesa del Cap. Marvel de DC- y lo retorció hasta convertirlo en el tebeo definitivo para adultos: Estableció que toda la continuidad anterior a su llegada a la colección era una serie de sueños implantados por el gobierno británico, como parte de su plan para tener controladas a "las criaturas" mediante un trance. Pasajes como éste y aquel en que se explica porqué los Miracleman se parecen tanto a la familia Marvel son mis favoritos de la serie.



Update: Una imagen del Dr. Otto Rank y su parecido con Gargunza, que menciona Ismael en los comentarios.

6 comentarios:

Capitán Haddock dijo...

Muy interesante.

Ismael Fancito. dijo...

Y junto a ese tebeo años cincuenta Moore se llevó también la siempre maleable visión aplicada por los ratoncitos y ratitas, psiquiatras o psicólogos, de aquellas décadas ominosas en las que los gobiernos todavía osaban oficiar, y muy oficialmente, experimentos de control social mediante drogas. Tenemos el tebeo años cincuenta que algún obrero (importantísimo dato en el que Gargunza se regodea) había dejado olvidado y al científico al servicio del estado que decide servirse de él para controlar al nuevo hombre (denominación pre-sesentera copipasteada por los acólitos del Maslow) pintándolo con el sueño según Freud.
Por cierto, que si se vuelve a publicar no estaría mal meter una notita sobre los colores de los trajes de los Marvel. Resulta precioso cuando un guionista utiliza los colores para narrar, fijándose solo en la última página que muestras con la actividad carnívora y violentísima de Gargunza, su seguridad azulada y el pánico a morir sacrificado en morado que se atenúa -cuanto más difuso más cercano a 'lo alto', negativa o positivamente- en la última viñeta en otro tipo de inmovilidad. Como si cayese en falta ante el padre y, en vez de sufrir una parálisis infantil como la de los tres héroes coloreados despertando sobre la alfombra materna, Gargunza se diese cuenta de que al intentar participar del control del sueño acaba introduciéndose en él sin remisión. Esto sí que es utilizar un referente literario de verdad y no eso de sacarle a un personaje citas por la boca o vestirlo con un nombre alterado de una novela como se acostumbra a ver en tantas historias.
Este detalle de los cambios del traje de Miracleman es alucinante. Siempre saco fuerzas de estas nimiedades para continuar imaginando que el auténtico modelo del Gargunza es Otto Rank y no Onassis. Mira que me esfuerzo en encontrar algún parecido físico entre Onassis y Gargunza, pero tengo los ojos muy mal. Y en la comparación entre la biografía de ambos sigue ganando Rank por el momento.
También sigo creyendo que la persona más indicada para prologar Miracleman es un líder sectario con un perfil semejante al del Reverendo Moon. Además, sería necesario que no hubiese leído un solo tebeo en toda su vida de santo sacacuartos.

Ismael de Tierra X. dijo...

Muchas gracias por agravar mi psicosis de esta manera tan bonita.
La industria farmaceútica y los vendedores de perritos vendidos a granel para ser estrangulados te lo agradecerán eteeernamente.

Jaime Sirvent dijo...

Yo me releí este verano después de muchos años, y la verdad es que es una auténtica maravilla, de principio a fin. Quizás la parte que menos me gustó fue la final, demasiado texto, parecía una novela. Me encantan las novelas,pero la verdad es que creo que las imágenes están para algo, si no pasa a ser otra cosa, relato ilustrado quizás.

Anónimo dijo...

Millar, so paquete, aprende a pasar por la piedra una ciudad como los dioses manadan.

experimento 626

Etrigan dijo...

Gran momento de la serie. La verdad es que este cómic merece un análisis muy pormenorizado, ya que de las diversas electuras podemo descubrir más y más claves y significados. Has dado en el clavo en los de hacer superhéroes para adultos. Esta fue una de las obsesiones de Alan Moore: hacer cómics de superhéroes para adultos.